Aunque la noticia del apoyo de Powell a Obama es de hace unos días, creo que merece la pena dedicar un momento a pensar en este apoyo.
En principio parece muy positivo para Obama el hecho de que un republicano apoye su candidatura a la presidencia de Estados Unidos. El problema es que lo único que parecen tener en común Collin Powell y Barack Obama, a simple vista, es el color de su piel; el primero es republicano y tuvo un gran protagonismo en la guerra de Irak, el segunda es democrata y se ha posicionado siempre en contra de la guerra. Esta coincidencia de raza puede hacer que el favor de Powell se vuelva en contra de Obama y despierte en la sociedad estadounidense el miedo al Black Power.
El trabajo de marketing que se ha hecho con Obama desde el comienzo de la carrera presidencial, es fantástico, su equipo ha creado un personaje casi idilico, acudiendo en más de una ocasión al paralelismo con Martin Luther King (especialmente comparando la importancia simbólica de su discurso "yes we can" con "el sueño" de Luther King). Ahora en la recta final de la campaña, es cuando el uso que se ha hehco en la campaña de su color de piel empieza a dar miedo. Obama saca una gran distancia en las encuestas, tiene muchos puntos a su favor, pero compite en Estados Unidos.
Siempre se habla de la fiabilidad de los sondeos, en las encuestas todo el mundo ve los docuemtnales de la 2 y nadie es racista, pero... es dificil saber lo que sucederá cuando los americanos vayan a votar.

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