Me parece clave antes de seguir comentando otros temas, hacer una definición de conceptos para dejar claro a que me refiero con cada término.
Comunicación política: conjunto de mensajes que buscan la adhesión a una ideología (política).
Propaganda: originariamente se utilizaba para hablar de la difusión del mensaje religioso. Cuando los regímenes totalitarios del siglo XX empiezan a usar esta palabra, el término pasa a asociarse al control de la opinión pública, y más tarde se ha utilizado también para referirse a mensajes políticos emitidos en democracia.
La tendencia ha sido considerar la palabra propaganda como sinónimo de publicidad o como una forma peyorativa de referirse a la publicidad. En realidad ambas tienen un tono y estética diferentes.
Publicidad: El objetivo prioritario de los mensajes publicitarios es comercial y llegan a su público a través de los medios de comunicación, en espacios expresamente destinados a tal fin.
Sin embargo también existe una publicidad con fines sociales, políticos o de servicio público, en estos casos el objetivo de la publicidad no es comercial si no influir en la opinión pública, ¿Es entonces propaganda? Yo creo que no.
A su vez la publicidad está utilizando nuevos medios, nuevas formas, nuevos sistemas, muchos de ellos no convencionales. Si consideramos que la publicidad utiliza los espacios expresamente destinados a tal fin, determinadas formas de publicidad como el product placement, ¿no son publicidad? Yo creo que sí.
Si no podemos establecer los límites de la publicidad y la propaganda ni por su objetivo (comercial /influir en la opinión pública), ni por el espacio que ocupan (espacios publicitarios/ otros espacios); ¿cómo podemos delimitar ambos conceptos?
Si volvemos al momento de mayor auge de la propaganda, creo que podemos dar con la clave. Lo que distingue la propaganda de la publicidad es que la propaganda enmascara su verdadero objetivo: con contenidos lúdicos, informativos, patrióticos, etc. De acuerdo con esta premisa dentro de la comunicación política podemos distinguir dos tipos de mensajes:
- Publicitarios como Vótame, donde el objetivo del mensaje es claro. (Ejemplo1, ejemplo2)
- Propagandísticos como los anuncios sobre sus logros que hacen algunos ministerios o instituciones en periodos electorales o preelectorales. (Ejemplo1, ejemplo2)
En muchos casos la distinción entre ambos conceptos implica también al emisor del mensaje. Cuando el emisor es el partido el objetivo es claro, pero cuando el emisor es “independiente” aunque el objetivo este claro se enmascara con un halo de independencia.
El marketing político gestiona las campañas electorales y engloba la publicidad política y la propaganda dentro de una estrategia cuyo fin es conseguir o mantener el poder.
Según wikipedia la campaña electoral se compone principalmente de tres componentes:
- Mensaje: el componente más publicitario.
- Dinero: el componente más propagandístico.
- Activismo: el componente más emocional.
El activismo es el elemento humano y social de la ecuación, lo que tiene que ver con las creencias y la ideología que sirven de base a la campaña. Es por lo tanto este componente el que más se va a ver afectado por l desarrollo de la web 2.0 y los social media.

isabela sperandio
1 sep 2008 | 05:27 PM
excelente definición de Activismo.
me encanta el concepto y lo has descrito de manera totalmente didatica. gracias, gracias, gracias. es genial tener una fuente de información tan buena en la red.
mudi75
1 sep 2008 | 06:07 PM
Gracias espero ansiosa tu blog, seguro que tienes mucha información interesante.
politica-y-opinion
22 oct 2008 | 08:08 PM
Lo malo del marketing político, más los medios de comunicación afines, es que se puede controlar la imagen que se quiere dar de si mismo, y del rival más próximo.
Al final ganan más votos, los que son capaces de controlar más medios y convencer en sus estrategias de marketing político.
Y a diferencia de productos de cocina, de ropa o cualquier producto de consumo, en el que lo puedes comprar una vez, y si no te gusta dejar de comprarlo..., en el marketing político se mezclan los dogmas de ideología. Haciendo, que aunque la mentira del propio partido este demostrada, muchos votan más por ideología que por la gestión, falsedades etc.